Ventanas de PVC y de aluminio con rotura de puente térmico
Las ventanas de PVC y las ventanas de aluminio con rotura de puente térmico (RPT) son, hoy, las dos soluciones más eficaces para elevar el confort de una vivienda sin recurrir a intervenciones estructurales. Su objetivo técnico es claro: reducir pérdidas energéticas, controlar infiltraciones de aire, mejorar el aislamiento acústico y minimizar problemas habituales como la condensación en invierno. En una ciudad como Zaragoza, donde la amplitud térmica, el cierzo y la radiación solar obligan a afinar el diseño de la envolvente, la elección de carpinterías y vidrio no es un detalle: es parte del rendimiento real del edificio.
Una ventana eficiente no se define por el material “en abstracto”, sino por el conjunto: perfilería, juntas, herrajes, tipo de vidrio (y su cámara), separador perimetral, permeabilidad al aire, estanqueidad al agua y resistencia al viento. Cuando el sistema está bien dimensionado y correctamente instalado, el resultado es una mejora tangible: menos consumo, más estabilidad térmica y una sensación de silencio y confort que no se consigue con carpinterías antiguas.
















